domingo, 18 de octubre de 2009

Si no hay condena penal que haya condena social




En la foto superior se ve el rostro y certificado de "Aptitud Psicofísica" de un… ser viviente. Pertenecen a Ricardo Eckerdt un transportista -según algunos de sus vecinos del barrio de Ezeiza en que vive- de cargas y según otros, de personas en la línea de colectivos 306. Lo cierto es que el Director Médico de La Red Nacional de Cargas expidió este certificado con fecha 15/10/09.
Pero ocurre que acá es imprescindible que se evalúen los medios de evaluación.
¿Por qué? Porque el 1º de octubre de 2009, Ricardo Eckerdt, PRENDIÓ FUEGO VIVO A UN PERRITO CALLEJERO DE QUINCE AÑOS AL QUE ALIMENTABAN LOS VECINOS DE SU BARRIO: LO ROCIÓ CON NAFTA Y LE ACERCÓ SU ENCEDEDOR. A diferencia de “Quique” otro perrito al que otro psicópata le hizo lo mismo, en este caso los vecinos lo apagaron, y como el animalito huyó recién al día siguiente pudieron llevarlo a una veterinaria donde constataron que tenía quemaduras de tercero y segundo grado en el 70% de su cuerpo, hubo que amputarle las orejas y está ciego. Pero apareció Nany de “El Campito”, refugio para animalitos maltratados

www.elcampitorefugio.com.ar/tagged/hospitalizados- y puso el caso en su página de Internet. Así aparecieron donantes de gasas, medicación y dinero para salvar la vida de Benet –que así se llama el perrito- y también gente enfurecida que destrozó la casa de este……. ¿sub-humano? Y continúan a la fecha haciéndole escraches.
Benet se ha salvado, está como verán en la segunda foto de esta página: muy lastimado y ciego. Además le quedarán cicatrices, pero con suerte si se logra mantenerlo humectado, su lacerada piel no encogerá y podrá moverse.
Ahora bien, me preocupa como ciudadana que Ricardo Eckerdt, a lo sumo sea penado con una condena por un año que es excarcelable (el máximo previsto en la ley de Protección a los Animales 14.346). Porque mientras tanto sigue en libertad y después también lo estará y es UN MONSTRUO.
Si yo viviera en los departamentos de “Ezeiza 2” Ruta 205 Km. 36 cerca del departamento 3 del edificio 5, no dejaría a mis hijos salir a la calle. Este piromaníaco puede sentirse molesto por la presencia de un niño jugando y hacerle lo mismo que a Benet. ¿Qué no? Es como el escorpión que pico al sapo en mitad del río “está en su naturaleza”.
Los que intentan defenderlo porque “es una persona”, dicen que quizá haya padecido violencia en su niñez, puede ser. Pero aquí y ahora me preocupa más la violencia que él pueda ejercer sobre los demás: tiene mujer y varios hijos –uno de los cuales envía amenazas por Internet a proteccionistas- estos familiares ¿no estarán padeciendo también su violencia? Las maestras y profesores de sus hijos ¿no han notado conductas típicas de la violencia familiar en sus alumnos Eckerdt? Sería necesario que prestaran atención a ello. Los hospitales de Ezeiza ¿han recibido a algún miembro de su familia en circunstancias “especiales” de accidentes domésticos? No sería bueno que los Directores de estos nosocomios miren las fichas del último año por lo menos.
Ricardo Eckerdt es una bomba de tiempo puede disparar su violencia contra cualquiera en cualquier momento.
Recuerdo que el escritor Leopoldo Lugones descubrió las tendencias perversas de su hijo –el Comisario de la década del 30’ “inventor” de la picana eléctrica- cuando este tenía 8 años y lo vio durante una siesta violando a una gallina a la que luego degolló. Llegado a hombre este ser conocido como “Polito” Lugones, fue Interventor de un instituto para menores varones, en el que fue acusado de violaciones a los pupilos, causa de la que salió ileso gracias al prestigio de su padre. Más cercano en el tiempo tenemos a mediados de este 2009 a un menor de edad que mató a su hermana y sobrino “porque les iba bien” –la hermana trabajaba como empleada doméstica y su hijito asistía al colegio público-, los amigos de este otro “loco moral” dijeron que antes de acuchillar a sus familiares solía drogarse y matar de ese mismo modo a perros callejeros.
En los "Estados Unidos de Norte América", los actos de violencia contra los animales han sido largamente reconocidos como indicadores de una peligrosa psicopatía que no termina con los animales en sí mismos. De acuerdo a Robert Ressler, quien diseñó los perfiles de los asesinos seriales para el FBI: “Los asesinos seriales…muy a menudo, comienzan matando y torturando animales, cuando eran niños”. El abuso animal es no sólo el resultado de un defecto menor de la personalidad del abusador, sino un síntoma de un profundo disturbio mental. Las investigaciones de la psicología y la criminalística muestran que los que cometieron actos de crueldad contra los animales no paran ahí, muchos de ellos agreden a otros seres humanos. El FBI ha encontrado que la historia de la crueldad contra animales es uno de los rasgos que regularmente aparecen en sus computadoras, cuando revisan los antecedentes de violadores ó asesinos seriales. Además el Manual de Psiquiatría y Desórdenes Emocionales lista la crueldad contra los animales como un criterio de diagnóstico para los desórdenes de conducta”. Y por esta razón existen leyes de varios estado como el de Florida que penan con hasta diez años de cárcel la muerte por maltrato de un animal. Sin ir más lejos en Miami, este año un joven de 18 años acusado de torturar gatos hasta matarlos, puede llegar a tener que cumplir esta pena de probarse los hechos.
Sin embargo si nos adentramos más en el informe del FBI. encontramos otro párrafo también inquietante y que se condice con lo que ya hemos pedido a maestros, profesores y médicos que tengan o hayan tenido relación con la familia de Eckert: “Debido a que el abuso doméstico está dirigido al más desvalido, el abuso animal y el abuso de los niños a menudo van de la mano. Los padres que niegan al animal la necesidad de un cuidado apropiado ó abusan de animales, también abusan ó descuidan a sus propios hijos” . Y volvemos a la pregunta inicial ¿No habría que evaluar los métodos de evaluación del apto psicofísico probablemente en todos los trabajos?.

Y si nada cambia cambiemos nosotros con nuestro repudio incesante para con Ricardo Eckerdt y todo otro torturador de seres indefensos

sábado, 17 de octubre de 2009

En el Día de la Madre: la Madre Tierra


La “Mapu”, la “Pacha”, la nuestra, la de todos los habitantes del planeta, esa es la Madre a la que quiero homenajear. A la que nos da de su fertilidad los brotes que se convierten en espigas, las verduras y hortalizas, los árboles que purifican nuestro aire, nos dan fruta a veces, y sombra y madera siempre.
Pero también a la que está triste o “tiene fiebre, tiembla, llora/ se duele del dolor mas doloroso/
y es que piensa que ya no la quieren
”, como dice la canción de “Bebe”.
Sus hijos más sabios, a los que entre todos los llaman “pueblos originarios”, saben de sus ciclos de sus tiempos, que cosa extraña parece que en otras áreas parte de los “demás hijos” empiezan a comprender y se agrupen en un movimiento a favor de la lentitud (show).
Pero entre estos “demás hijos” hay muchos que solo quieren explotar a su madre para exprimirle su fortuna, y así le ponen explosivos para hacer saltar sus pedazos –cerros- donde guarda oro, o la vuela para arrancarle el otro oro: el petróleo. Todo lo que con paciencia podría extraerse, sin tanto daño para ella y para sus otros hijos –sin ir más lejos se especula con la posibilidad de que las detonaciones en los campos de petróleo cercanos a Tartagal, unidos al desmonte fueron la causa del alud del verano de 2009-, así es que en el sur, en Neuquén los hijos guardianes Mapuches-Tehuelches, han interpuesto demanda contra una sociedad del Estado que obtuvo sin licitación una concesión minera en tierras de una comunidad de ellos, en el Chaco los hijos dilectos Wichis y Quóm reclaman, frente a la Gobernación, el cese de los desmontes en su hábitat ancestral y la participación activa de los pueblos indígenas en un mejor reparto de las riquezas de la provincia. Así como la defensa de territorios que les pertenecen por los hijos leales Diaguitas, contra los que quieren explotar una cantera de laja en Chusca al norte de la capital de Tucumán, donde de resultas de un presunto enfrentamiento con un terrateniente fue asesinado Javier Chocobar, miembro de la comunidad Chuschagasta.
Ahorita que se nos acaba de morir la representación viviente de la”Madre Tierra”, oscurita y acogedora con su ancho poncho, como ella: la Mercedes o la Negra Sosa, la que también se nos fue de tristeza, todos los hijos de la Tierra debiéramos honrar a la "Mama" de aquí en más jurándole no dañarla más y ayudarla recuperarse para que todos podamos vivir gracias a ella y respirar. Pero ojo además de jurarle CUMPLIENDOLE