Sentada frente a una antigua amistad de familiar escuchaba atentamente…
-Mirá, me voy a excusar, que este maldito expediente pase a otro juez, el abogado es un energúmeno que me mandó a “apretar” de parte de un diputado y hasta de un Secretario de Estado de los que van siempre a Olivos[1]. Soy independiente en mis sentencias. Sale lo que sea justo, no disparates.
-¿Y si te jubilás, así no te haces más problemas?- le pregunté
-¿Qué? ¡Imposible! Mi hija se divorció, el marido se fue del país, así que no le pasa un peso, y ella trabaja como Maestra, te imaginás que tengo que cargar yo con todo, lo de ella y mis dos nietos, los remedios de mi hermana, que si bien se salvó del cáncer tiene que estar medicada de por vida. Y hoy gano muy bien, pero se me reduciría el ingreso y ¿Qué hago con todos los que tengo que mantener?. Siempre fui decente y no vengo de una familia rica.
Ya sé, me vas a decir que con mis antecedentes no tendría problemas para ejercer la profesión. Pero Tengo sesenta y dos años, y ni ganas de empezar de nuevo con un Estudio mío. Además nadie te viene a ofrecer la Consultoría de un Estudio Jurídico grande si no tenés contactos y los jueces independientes no tenemos ninguno, más bien tenemos hasta enemigos.
Así que este juicio lo paso a otro, no estará bien del todo, pero tampoco quiero que me denuncien al Consejo de la Magistratura pidiéndome el Juicio Político. ¡Imaginate! Unos cuantos chochos me destituirían para hacer la vacante así nombran un “juez subrogante”, bien obedientito-
----------------------------
Desde la Reforma Constitucional de 1994 en la República Argentina, los jueces son designados de una terna que presenta el “Consejo de la Magistratura” al Presidente de la Nación quien elige un candidato para el cual debe tener la conformidad del Senado Nacional.
Pero como no se sabe bien porqué los concursos, las propuestas y sus trámites tardan a veces más de un año –con buena voluntad- en 2004 el Consejo de la Magistratura decidió por una Resolución Propia designar directamente a esos interinos. La Corte Suprema contraatacó con una Acordada de mayo del 2007 donde dispuso requerir un nuevo sistema de designaciones para Jueces interinos y que hasta que entrara en vigencia el nuevo sistema de designación o hasta el 24 de mayo de 2008, los subrogantes actualmente en ejercicio cesarían indefectiblemente en sus cargos, una nueva ley sancionada en junio de 2008, estableció un procedimiento de nombramientos para “subrogantes”, dispuso que los que se encontraban en funciones ¡seguían hasta que se organizara el nuevo sistema!.
Por esta época también por ley se modificó la composición del Consejo de la Magistratura dándole más representantes al gobierno.
Y ahí nomás el Consejo empezó a recibir denuncias contra jueces debidamente nombrados, pero en su mayoría INDEPENDIENTES. La mayor parte de esas denuncias no tienen fundamento, pero el trámite para que el Consejo decida si el juez es pasible de juicio político suele durar años, y hasta destruir la independencia de toda una vida.
Bien ya lo dijo Perfecto Ibáñez, miembro del Tribunal Supremo español (Diario “La Nación” 30/05/2007): que el juez está siempre inmerso en un contexto en el que la independencia es incómoda a otras instancias de poder. Le llegan asuntos de alta densidad política. Y los jueces independientes incomodan... Desde la política, es habitual que se intente controlarlo, limitar su actuación o condicionarla de alguna forma.
Rosilú
____________
[1] Referencia a la Residencia presidencial
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario