miércoles, 25 de marzo de 2009

Recuerdos.....reflexiones


Ayer 24 de marzo, nos reunimos las cuatro para reflexionar sobre el 24 de marzo del 76’. Y decidimos que con los recuerdos unidos publicaríamos una sola nota.Para recordar tenemos que empezar por la infancia de los que hoy estamos alrededor de los 50 años. Nacimos y crecimos en medio de un golpe militar, que a todos los que nos rodeaban les parecía muy normal que fuera parte de la política –aunque militaran en el peronismo y mantuvieran la consigna de “Luche y Vuelve” referida a Perón-. Se prohibían elecciones, el peronismo formaba “comandos”, Perón mandaba grabaciones en cintas alentando a 2sus muchachos”, se elegían presidentes proscribiendo al peronismo, Frondizi –candidato del radicalismo dividido- acordaba con Perón para ganar las elecciones. Después no cumplía e intentaba hacer su gobierno, los militares creían que con el venía Lucifer a establecer su reinado, porque recibía al presidente de Cuba y se reunía con el “Che”, defendiendo nuestro estilo de vida y nuestra religión, sacaban al presidente, ponían al Vice a dar la cara y manejaban una nueva elección, otra vez con el peronismo proscripto. Como resultó elegido un hombre HONESTO Arturo Humberto Illia (UCR) los militares –a quienes crecimos viendo siempre tomando el gobierno para “salvar al país” porque eran la “reserva moral”-, que hasta 1976 respondían al Poder Económico -es decir los que tenían la plata, nombrados hace mucho, mucho tiempo como “oligarquía vacuna”, después “capitanes de la industria”, y por último “patria financiera”, decidieron en 1976 constituirse en el Poder Económico, a sangre y fuego.Pero de esto, los ricos sin conciencia social, los que sí la tenían y los trabajadores comunes también,-para que negar-, y nosotros los hijos de todos ellos, estábamos tan acostumbrados a esta anomia de alternancia de democracia con golpes de estado y dictadura, que tardamos en darnos cuenta.Y cuando lo hicimos, nos encontramos con que no les bastaba el gobierno y terminar con las luchas internas llevando a los miembros de los distintos grupos armados ante los Jueces, sino que para perpetuarse -como los dictadores del África- necesitaban destruir sin ley no sólo a los que debieron ser juzgados sino también a toda la generación pensante que estaba en condiciones de acceder al gobierno o lo hubiera estado en pocos años más. Así los luchadores políticos y sociales, los intelectuales, y… por las dudas cualquiera que hubiera estado en contacto con ellos, fueron “desaparecidos”. Acto de magia ejecutado por los Grupos de Tareas de las Fuerzas Armadas de triste y sangrienta fama. Pero como los franceses de las OAS, en Argelia en 1957 “algo debían sacar de éstos”: delaciones, confesiones falsas, lo que fuera. Todo trozándolos vivos, como a los pollos asados que servimos los domingos, y luego si aún vivían les esperaba la muerte sobre el río.No nos engañemos, muchos festejaron la caída de Isabel Perón, porque es cierto durante su corta gestión de un año y medio seguían los enfrentamientos de lo que se llamó la derecha peronista y la izquierda que quería apoderarse del peronismo. Grupos como “Montoneros”, “Far”, Erp en nombre de la liberación nacional mataban gente que quizá mereciera esa pena, pero arrogándose el derecho de juez y parte sin importar si además caían junto a estos inocentes, y frente a ellos las Triple A, - ¿un somatén de Perón?, ¿una creación de la poco lúcida Isabelita? ¿o quizá Oficiales de las Fuerzas Armadas seguidores del ex Cabo Policial López Rega?- mataba a mansalva a dirigentes políticos contrarios al peronismo de derecha, a milicianos de las fuerzas insurgentes, y en fin a cuanto transeúnte tuviera la mala suerte de cruzar por donde decidían disparar armas de grueso calibre. Pero el nuevo golpe no iba a poner orden, sino a apoderarse de la República a la que destrozaron como en una propaganda televisiva mostraban que lo había hecho el gobierno constitucional mostrando un bife triangular, jugoso –casi con la forma de nuestro mapa- al que clavaban cuchillo y tenedor, tironeándolo en pedazos, mientras el papel en el que se lo apoyaba quedaba teñido de sangre y grasa.Hoy SABEMOS, que NUNCA MÁS, pero ¿Quien no saca de encima la educación anómica que recibimos y que aún nos hace creer que podemos estar por encima de las leyes, o cambiarlas según nuestras necesidades y apetencias?

Ágata

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